
El futuro que nos venden.-
¿Te acuerdas de HAL 9000? Añade una letra más a cada una de HAL y obtendrás algo que quizás no sabías, pero no van por ahí los tiros. Es solo que me ha venido a la cabeza el nombrecito mientras veía cómo, una vez más, el cine nos prepara para aceptar lo inaceptable.
Dark Cloud, estrenada en 2022, nos presenta a una mujer que tras sufrir un accidente queda con secuelas mentales. Su solución: ponerse en manos de una Inteligencia Artificial diseñada específicamente para su rehabilitación psicológica. ¿Qué podría salir mal? Todo. Absolutamente todo.
Bienvenidos al transhumanismo normalizado.-
Una ejecución que no alcanza su potencial.-
La premisa es interesante y tiene todo para funcionar: ciencia ficción mezclada con terror psicológico, un género que me fascina por su capacidad de explorar nuestros miedos más profundos. El póster es visualmente atractivo, prometedor. Pero poco más.
El desarrollo de la acción, a pesar de que la película dura apenas 81 minutos, resulta sorprendentemente lento. Las interpretaciones son ajustadas, siendo generoso con el término. La mayor parte de la historia transcurre en interiores —lo cual no es intrínsecamente negativo— pero te quedas con la sensación persistente de que la premisa prometía mucho más de lo que finalmente entrega.

Lo que falta por exprimir.-
Creo que han faltado elementos de ciencia ficción más desarrollados. El terror psicológico podría haber sido mucho más intenso, más claustrofóbico. La historia tenía el potencial, pero no lo han exprimido lo suficiente. Se intuye hacia dónde van los acontecimientos casi desde el primer acto, con escasos giros inesperados que te mantengan verdaderamente en tensión.
Es razonablemente entretenida, eso sí. Hora y media en la que tienes claro lo que va a pasar, con demasiados adornos innecesarios que ralentizan un metraje que debería ser ágil y opresivo.

El mensaje oculto (o no tanto).-
Después de estos últimos años ya no sé si todo es primado negativo o si tengo las neuronas achicharradas, pero los mensajes parecen cada vez más evidentes. Ya no tengo claro que todo lo que vemos en pantalla sea exclusivamente imaginación de guionistas, o si hay "otros" guiones operando por detrás.
Tal vez tenga razón en que nos están entrenando gradualmente para aceptar una sociedad hipertecnológica. Aunque, siendo honestos, llevan décadas haciéndolo. La diferencia es que ahora los avances tecnológicos de la ficción están cada vez más cerca de materializarse en nuestra realidad cotidiana. Solo hay que ir encajando las piezas: cada innovación que sale al mercado, cada implante que se normaliza, cada función cognitiva que delegamos en nuestros dispositivos.
¿Vale la pena?.-
Si te gusta el género de ciencia ficción con elementos de thriller, puedes verla. Eso sí, sin esperar nada revolucionario. Es competente en lo técnico, predecible en lo narrativo, pero interesante en lo conceptual si sabes leer entre líneas lo que realmente te están vendiendo.
Dark Cloud no reinventa nada, pero funciona como recordatorio: cada vez que delegamos una parte de nuestra humanidad en la tecnología —especialmente algo tan íntimo como nuestra mente— estamos abriendo una puerta que quizás no podamos cerrar después.
¿Has notado cómo el cine lleva décadas preparándonos para aceptar la fusión entre humano y máquina? ¿O soy yo el que ve fantasmas donde solo hay entretenimiento? Déjame tu opinión en los comentarios. Me interesa saber si otros también perciben estos patrones o si definitivamente necesito desconectar un rato.
Si te gusta lo que lees y valoras la pasión que pongo en cada palabra, considera hacer una aportación a través de PayPal. Tu apoyo marcará la diferencia y permitirá que este blog siga creciendo y mejorando.
Gracias de antemano por tu generosidad y por ser parte de esta comunidad cinéfila. Juntos, podemos seguir explorando el mundo del cine y compartir experiencias inolvidables.
Creador de Contenido:


No hay comentarios:
Publicar un comentario