
El título promete más de lo que da. Eso ya es una señal.
The Last Horror Movie arranca con un truco ingenioso: lo que parece el inicio de una película de terror de serie B se interrumpe de golpe cuando un tipo se planta ante la cámara y te dice, mirándote directamente a los ojos, que ha grabado encima del vídeo que alquilaste. A partir de ahí, lo que ves es su documental personal. Sus crímenes, su vida cotidiana, sus reflexiones. La idea tiene potencial. La ejecución tiene sus limitaciones.





_01.jpg)