Aviso para navegantes: esto no es una película de tetas. Haberlas haylas, pero si buscas eso te has equivocado de reseña y de película. Esto es un drama con momentos de humor sobre algo que debería avergonzar a cualquier sociedad que se precie de llamarse civilizada: que en 2014, en el país que más pornografía produce en el mundo, fuera un delito enseñar un pezón femenino en la calle.
Pero no nos adelantemos.





