
Primera Temporada.-
Volvemos a deleitarnos con otra serie surcoreana que, estoy seguro, va a hacer las delicias de muchos por varios motivos que te explico más adelante. Pero también va a incomodar a aquellos que miren más allá de la superficie.




Cuando los Zombis Son lo de Menos.-
Estamos Muertos (All of Us Are Dead) es una serie surcoreana que va, fundamentalmente, de zombis y adolescentes. Podría parecer un tema muy trillado, pero aquí han sabido encontrar un resquicio en el que contar una historia conocida desde una perspectiva diferente. Y esa diferencia no está solo en el cómo, sino en el porqué.
La serie está bastante bien construida, con personajes creíbles y bien interpretados en su mayoría. Los efectos especiales están realmente bien en general, sin caer en ese CGI barato que tanto abunda. La producción es de buen nivel y cumple de sobra las expectativas. El argumento, sobre todo en los primeros episodios, va a buen ritmo, con una presentación eficaz de los personajes que se meten en faena para combatir con el apocalipsis zombi que tienen delante.

La Máscara del Horror: Valores Humanos en Medio del Caos.-
En realidad, aunque la serie vaya de zombis, la trama principal está basada en la espiritualidad, la colaboración, la ayuda y el pensar en los demás por parte del elenco protagonista, haciéndonos ver la jerarquía existente en la sociedad actual, desde los líderes adolescentes hasta los líderes del sistema. Y aquí es donde la serie empieza a mostrar sus múltiples capas.
Nos encontramos con un grupo de chavales de instituto que se ven inmersos en un apocalipsis zombi. Un virus hace que los infectados se conviertan en monstruos que, en esta ocasión, no son los típicos lentorros que solo atrapan víctimas por número, sino que corren que se las pelan y huir de ellos se convierte en una tarea un poco más complicada que otras entregas del género.
Vamos a ver historias de adolescentes con un existencialismo muy interesante, destacando valores importantes para la convivencia y también sacrificio personal en beneficio del grupo. También es importante destacar la denuncia al acoso escolar y el bullying, temas que los surcoreanos no se andan con rodeos en señalar como problemas sistémicos de su sociedad. Así que no es una serie más de zombis, incluso en el propio desarrollo del inicio de la infección. Podríamos decir que la serie cruza acción gore con los clásicos amores y desamores adolescentes, pero hay algo más, algo mucho más interesante... o inquietante, según se mire.
El Elefante en el Aula: Producción Surcoreana sin Cuotas Globalistas.-
Viviendo los tiempos que corren, ya veo casi todo con ojo crítico y buscando entre líneas más mensajes que los obvios. En primer lugar quiero destacar, como ya vimos en el Juego del Calamar, aunque allí no dije nada al respecto (aunque sí de otras cosas subliminales), la producción audiovisual surcoreana se autoabastece y, a pesar de estar distribuida por Netflix, no hay personajes extranjeros ni cuotas busca subvenciones.
Los surcoreanos cuentan sus historias con su gente, en su idioma, desde su perspectiva. No necesitan insertar personajes de diversos orígenes para cumplir cuotas de diversidad artificial. Y curiosamente, o no tan curiosamente, sus producciones arrasan en todo el mundo. ¿Será que al público le gusta la autenticidad por encima de las agendas políticas?

Los Mensajes que Nadie Quiere Ver (pero que están ahí).-
Ahora viene lo interesante. Vamos a analizar "otros" mensajes que, casualmente, resuenan de manera inquietante con lo que hemos vivido recientemente en el mundo real:
1. Control Totalitario Disfrazado de Protección:
Como se ha producido un apocalipsis zombi, lo "normal" es proclamar un estado de sitio en el que el gobierno toma el control de las comunicaciones, suspende las redes sociales e incluso las llamadas telefónicas, todo por "el bien de los ciudadanos". ¿Te suena? Censura de información, control de narrativas, suspensión de libertades básicas... todo justificado por una emergencia sanitaria. Perdón, quise decir zombi.
2. La Vacuna Mágica y el ARN Misterioso:
Hay que fabricar una vacuna a toda leche, pero resulta que el ARN que encuentran es "raro" y no concuerda con nada conocido. Además, el virus se comporta de manera muy extraña, mutando y evolucionando como si fuera inteligente. Virus de laboratorio, ARN modificado, mutaciones constantes... nada que ver con la realidad, claro.
3. El Zombi Asintomático: La Joya de la Corona:
Para más inri, aparece la figura del "Zombi Asintomático", así, tal cual, sin anestesia ni nada. Personas infectadas que no muestran síntomas pero que pueden contagiar a otros. Pero tranquilo, es solo ficción, ¿verdad? Nadie en la vida real nos vendería ese concepto para justificar confinamientos masivos y restricciones de libertad a gente sana.
4. Los Políticos como Salvadores:
También hay algunas puyas políticas para hacernos creer que los políticos están para defender y proteger al ciudadano de a pie. Mientras tanto, en la serie, vemos cómo esos mismos políticos toman decisiones que sacrifican a los más vulnerables por "el bien mayor". Programación predictiva o simple narrativa dramática, cada uno que saque sus conclusiones.

Justicia Poética: Los Cobardes Siempre Pagan.-
Lo que sí dejan meridianamente claro es que, aunque algunos de los buenos caigan en la lucha contra el mal, todos los cobardes que abandonan a los suyos pagan las consecuencias. Hay una justicia moral en la serie que no suele verse en las producciones occidentales actuales. El egoísmo se castiga. La traición tiene precio. Y eso, en estos tiempos de relativismo moral absoluto, resulta casi revolucionario.
Entre lo Humano y lo Programado.-
La serie juega constantemente con esa dualidad entre lo que somos y lo que nos están preparando para aceptar. Los adolescentes luchan por mantener su humanidad en medio del horror, por no convertirse en monstruos aunque el mundo se desmorone a su alrededor. Y mientras tanto, los adultos —las figuras de autoridad— implementan protocolos que parecen sacados de manuales de control social.
¿Es entretenimiento o entrenamiento? Probablemente ambas cosas.

Conclusión: Entretenimiento con Avisos Incluidos.-
Como he dicho antes, la serie es muy entretenida y está muy bien hecha. Hay valores que me parecen fundamentales en ella: amistad, sacrificio, lealtad, valentía. También maldad y egoísmo, pero ese existencialismo que he mencionado antes queda bien reflejado. Jóvenes, con cosas de jóvenes, zombis y mensajes espirituales mezclados con otros mensajes más subliminales (o no tan subliminales si sabes dónde mirar).
Al final entretiene y mucho. Lo pasas mal y bien, con partes rápidas y dinámicas y otras más lentas y tediosas, pero el resultado final es positivo. Te mantiene enganchado, te hace sentir, te hace pensar... aunque quizás no en la dirección que los creadores esperaban.
Dejan la puerta a una segunda temporada, que ya está confirmada y que trataremos de ver para comentar la evolución de esta serie. Será interesante observar si profundizan en estos temas o si los suavizan para agradar a las audiencias más conformistas.
¿Has Visto lo que Yo he Visto?
Si has visto Estamos Muertos, me gustaría saber tu perspectiva. ¿Te quedaste solo con la historia de zombis adolescentes o notaste esos mensajes más profundos? ¿Crees que es programación predictiva o simplemente una buena historia de terror con referencias accidentales a nuestra realidad reciente?
No hace falta que estemos de acuerdo. De hecho, prefiero que me desafíes si no ves lo que yo veo. Al final, cada uno mira con sus propios ojos, filtrados por sus propias experiencias. Pero si has leído hasta aquí, algo te ha resonado.
Déjame tu comentario. Me interesa de verdad saber si estoy solo en esto o si cada vez somos más los que miramos las series con otros ojos.
Valoración #JaviFlim: 6,5

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