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domingo, 19 de febrero de 2023

Hace Un Millón de Años: cuando Raquel Welch y los dinosaurios conquistaron el cine de los 60

Poster original británico de Hace Un Millón de Años - One Million Years BC con Raquel Welch y pterodáctilos

Un mundo de supervivencia y hostias.-


Nos encontramos en un mundo imaginario de fantasía y ciencia ficción de hace un millón de años. Un mundo donde "pa'qué vamos a discutir si lo podemos resolver a hostias", donde vivía gente tan limitada que ni siquiera conocía la existencia de otras tribus, aunque viviesen a la vuelta de la esquina.

Esa gente solo tenía un propósito: la supervivencia. Y la única ley que se aplicaba era la ley del más fuerte. Un poco parecido a cómo viven las manadas de leones: los machos dominantes comen primero, luego las leonas según su rango y, por último, los cachorros que se tienen que apañar con las sobras o, si hay algún espabilado, mangando a hurtadillas entre los líos de los adultos.

El moreno expulsado y la rubia salvadora.-


Hace Un Millón de Años (1966) es un remake de su homónima de 1940, pero donde aquella se narraba con solemnidad documental, esta apuesta por el espectáculo visual puro y duro. La historia nos presenta a Tumak (John Richardson), un tipo tan guapo como el guapo de los Bee Gees, que es expulsado de su tribu —el Pueblo de las Rocas— después de enfrentarse a su padre, el líder del clan y el más fuerte del lugar. Y cuando digo expulsado, me refiero a que lo tiran literalmente por un barranco.

John Richardson y Raquel Welch como Tumak y Loana - Romance prehistórico en Hace Un Millón de Años Hammer Films

Tumak se ve obligado a vagar por tierras desérticas enfrentándose a peligros y bestias inesperadas: que lo mismo te sale un "iguanosaurio", que un "tarántulosaurio", que un triceratops o un tiranosaurio. Entre todos esos peligros y la sed, casi se muere, pero termina aterrizando en la costa donde un grupo de rubias pescadoras lo rescatan y lo llevan a su tribu. Eso sí, no sin antes tener que enfrentarse a un peligroso "tortugasaurio".

Las rubias pertenecen al pacífico Pueblo de las Conchas (que en Argentina tiene que sonar a coña), y la más espectacular y entregada de todas es la hermosísima Loana, interpretada por Raquel Welch, que está absolutamente impresionante vestida únicamente con un pequeño y sexy bikini de piel que se convirtió en icono instantáneo.


Rubios pacíficos contra morenos violentos.-


Como habrás deducido inteligentemente, en el Pueblo de las Conchas todos son rubios y viven apaciblemente fabricando utensilios, cazando y pescando, sin tantas historias como los del Pueblo de las Rocas que andan todo el día a tortas. Es una división racial tan sutil como un martillazo: morenos = violentos y primitivos; rubios = civilizados y pacíficos. Pero bueno, estamos en 1966 y la sutileza no era precisamente el fuerte de la Hammer.

Loana se encarga de cuidar a Tumak hasta que se recupera, y en ese tiempo se enamoran mientras Tumak va tomando más protagonismo en su nuevo pueblo de acogida. La historia de amor es previsible pero funciona porque, seamos honestos, nadie vino a ver esta película por la profundidad dramática.

Raquel Welch en bikini prehistórico de piel en Hace Un Millón de Años 1966 - La imagen más icónica del cine fantástico

Todos perfectamente depilados y sin una palabra.-


Es destacable el hecho —y sigo con la guasa— de que todo el mundo está arregladísimo, perfectamente depilados y maquillados para la ocasión. Estamos hablando de la prehistoria, pero aquí todos parecen recién salidos de una peluquería de Beverly Hills. Y sin embargo, nadie habla más allá de algún nombre. Todo son aspavientos y gruñidos. De hecho, en toda la película, salvo la introducción del narrador al principio, no hay ni una sola palabra inteligible más allá de algún nombre propio.

Esta ausencia de diálogo la convierte casi en cine mudo con banda sonora, lo que paradójicamente le da cierto encanto atemporal. Como Barbarian Queen, otra joya de la fantasía retro que también apostaba más por el impacto visual que por la coherencia narrativa, aquí lo importante es el espectáculo.

El Pueblo de las Conchas en Hace Un Millón de Años - Raquel Welch y las pescadoras rubias en playas de Lanzarote

Los "animalosaurios" de Ray Harryhausen.-


Y ahora vamos a lo serio: los efectos especiales.

Ray Harryhausen era un mago del stop-motion, y en Hace Un Millón de Años despliega todo su arsenal de criaturas animadas fotograma a fotograma. Los dinosaurios —aunque anacrónicos, porque jamás convivieron con humanos— están magníficamente realizados para la época. El triceratops, el allosaurio, la tortuga gigante, la araña monstruosa... cada criatura tiene personalidad, peso, presencia.

Habrá quien los vea hoy y los encuentre toscos comparados con el CGI moderno, pero tienen algo que la mayoría de efectos digitales nunca conseguirán: tangibilidad. Sabes que esas criaturas están ahí, ocupando espacio físico en el plató (aunque sea en miniatura). Hay un trabajo artesanal, una paciencia de orfebre detrás de cada movimiento. Y eso se nota, se siente.

Raquel Welch. Retratos Dibujados de Javier

Raquel Welch: "El Cuerpo".-


Pero seamos brutalmente honestos: la verdadera estrella de esta película no es Harryhausen. Es Raquel Welch.

Con 25 años, Raquel se convirtió en un icono sexual instantáneo. Ese bikini de piel de ante se convirtió en una de las imágenes más reproducidas de la historia del cine, compitiendo con Marilyn Monroe sobre la rejilla del metro. Le pusieron el apodo de "el cuerpo" y no hace falta ser muy listo para entender por qué.

Pero reducir a Raquel Welch solo a su físico sería injusto. En una película prácticamente muda, ella logra transmitir ternura, fuerza, determinación. Su Loana no es solo un objeto decorativo; es un personaje que toma decisiones, que protege, que ama. Dentro de las limitaciones del guion, Raquel construye un personaje memorable.

Raquel Welch en el rodaje de Hace Un Millón de Años 1966 - Behind the scenes del mayor éxito de Hammer Films

El rodaje en Lanzarote.-


La película se rodó en Lanzarote, y el hecho salió en todos los medios de comunicación de las islas como algo digno de recordar décadas después. Y con razón. Los paisajes volcánicos de Lanzarote aportan esa textura prehistórica, ese aspecto de mundo primitivo que la película necesitaba. Las playas, los acantilados, las formaciones rocosas... todo contribuye a crear un universo creíble dentro de su fantasía.

Ver la película hoy es también ver Lanzarote en los años 60, un documento visual de las islas antes del turismo masivo.

El mayor éxito de taquilla de Hammer.-


Hace Un Millón de Años se convirtió en el mayor éxito comercial de la Hammer Films, superando incluso a sus célebres películas de Drácula y Frankenstein. No es difícil entender por qué: tenía dinosaurios animados espectacularmente, acción, romance primitivo, paisajes exóticos y a Raquel Welch en bikini. Era la fórmula perfecta para el entretenimiento familiar de los 60.

Hay que transportarse a mediados de la década de 1960 y entender los medios disponibles entonces. Con esa perspectiva, la película es un logro técnico considerable y un entretenimiento sólido que cumple exactamente lo que promete.

Poster original británico de Hace Un Millón de Años - One Million Years BC con Raquel Welch y pterodáctilos

Un homenaje a Raquel Welch y su lucha contra el edadismo.-


Sirva esta reseña como homenaje a Raquel Welch, que nos dejó el 15 de febrero de 2023, pocos días antes de escribir la versión original de este texto. Pero más allá de recordarla por su belleza icónica, quiero recordarla por su lucha contra el edadismo, esa lacra social que posterga a los mayores al olvido como si no sirvieran para nada.

Parece que eso de "la experiencia es un grado" se ha olvidado definitivamente. Los mayores ya no cuentan, sus voces se silencian, su sabiduría se desprecia. Raquel luchó contra eso, se negó a desaparecer, siguió trabajando, siguió siendo relevante. Y todos los esfuerzos dirigidos a cambiar esa mentalidad siempre serán bienvenidos.

Gracias, Raquel, por tu lucha. Y gracias por regalarnos ese momento cinematográfico que, sesenta años después, sigue siendo recordado.

Entretenimiento puro de otra época.-


Hace Un Millón de Años no es una obra maestra del cine. No pretende serlo. Es entretenimiento visual puro, un espectáculo diseñado para maravillar a un público que aún se asombraba con el stop-motion y que disfrutaba del escapismo más descarado.

Vista hoy, tiene ese encanto retro de las producciones que no se disculpan por lo que son. No intenta ser realista, no busca coherencia científica, no aspira a profundidad dramática. Solo quiere mostrarte dinosaurios peleando, tribus primitivas sobreviviendo y a Raquel Welch corriendo en cámara lenta por una playa prehistórica.

Y en eso, cumple con creces.

¡Buen viaje, Raquel!

¿Recuerdas la primera vez que viste esta película? ¿Te fascinaron los dinosaurios de Harryhausen o quedaste hipnotizado por Raquel Welch en ese bikini legendario? Comparte tus recuerdos en los comentarios. Me encantaría saber qué sensación te dejó esta joya del cine fantástico de los 60.


Valoración #JaviFlim: 6,0


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