
"Tú, pero mejor en todos los sentidos". Esta promesa, que resuena como el eslogan publicitario más perverso jamás concebido, encapsula perfectamente el mundo en el que vivimos: uno donde envejecer se ha convertido en el pecado capital de nuestra época. "La Sustancia", la nueva película de Coralie Fargeat con Demi Moore como protagonista, pretende ser una crítica feroz a esta obsesión social, pero termina siendo víctima de sus propios excesos, perdiendo el mensaje entre una maraña de simbolismos obvios y efectos visuales que gritan más que susurran.


