
La mentira de los pueblos tranquilos.-
Twin Peaks nos vendió una postal perfecta: un pueblo pequeño, bosques frondosos, gente amable, tartas de cereza y ese café que te hacía sentir en casa. Pero David Lynch siempre supo que esa postal era mentira. Y con Fuego Camina Conmigo decidió quemar esa postal delante de nuestros ojos, obligándonos a mirar las cenizas.


