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jueves, 5 de febrero de 2026

Forever: Cuando 200 años no bastan para encontrar la respuesta

Logo Forever serie Nueva York skyline inmortalidad

La promesa de lo eterno en formato procedimental.-


Hay series que descubres cuando ya llevan años canceladas, enterradas bajo capas de contenido más ruidoso y menos interesante. Forever es una de esas rarezas que ABC lanzó entre 2014 y 2015 con una premisa que te atrapa desde el primer minuto: un médico forense inmortal de 200 años que trabaja rodeado de cadáveres, buscando desesperadamente la clave para romper su maldición.

Suena prometedor, ¿verdad? Un hombre que ha vivido desde el siglo XVIII, que ha presenciado guerras, revoluciones, avances tecnológicos y tragedias humanas, obligado a renacer cada vez que muere —siempre en agua, siempre desnudo, siempre con el peso de dos siglos a cuestas— trabajando en la morgue de Nueva York mientras intenta descifrar el misterio de su inmortalidad.

La serie te vende filosofía existencial envuelta en crímenes semanales. Y durante 22 episodios, cumple... pero solo a medias.

Reparto completo de Forever serie ABC 2014-2015 Ioan Gruffudd Alana De La Garza

El confort de lo predecible con destellos de profundidad.-


Forever es entretenida. Eso hay que dejarlo claro desde el principio. Si buscas algo ligero para ver sin grandes pretensiones, con toques de fantasía y pinceladas históricas bien documentadas, funciona. Ioan Gruffudd interpreta a Henry Morgan con esa elegancia británica contenida que el personaje necesita: culto, melancólico, observador. Un hombre fuera de tiempo que ya no recuerda qué es sentir urgencia porque, para él, el tiempo es infinito.

El formato es clásico procedimental: un crimen por episodio, una investigación, una resolución. Como El Mentalista o cualquier otra serie de su época, la estructura es cómoda y segura. Puedes ver un capítulo suelto sin perderte, disfrutar de la pequeña lección histórica que Henry comparte en cada caso —siempre relacionada con el crimen del día— y pasar al siguiente sin grandes traumas emocionales.

Pero ahí está el problema: Forever nunca decide si quiere ser un drama filosófico sobre la soledad de la inmortalidad o simplemente otro procedimental policiaco con un toque sobrenatural. Intenta ser ambas cosas y acaba siendo ninguna de forma convincente.


La historia como excusa (y sus sesgos inevitables).-


Uno de los mayores atractivos de la serie es cómo Henry utiliza su experiencia de dos siglos para resolver crímenes. En cada episodio, nos regala anécdotas históricas: desde la Guerra de Secesión hasta el Nueva York de los años 20, pasando por la Segunda Guerra Mundial. Son píldoras culturales bien escritas, con datos reales que enriquecen la trama.

Pero —y esto hay que decirlo con claridad— la historia que nos cuenta Henry está filtrada por los guionistas. Los datos pueden ser veraces, pero la interpretación siempre es parcial. Como todo producto televisivo, refleja una visión del mundo, una agenda narrativa, un sesgo incorporado. No es malo en sí mismo, pero conviene recordarlo: estamos viendo su verdad, no la verdad.

Eso sí, al ser de 2014, la serie se libró del tsunami woke que inundaría la televisión en años posteriores. No hay sermones morales forzados, no hay agenda ideológica desbordando cada escena. Es un respiro que se agradece cuando revisitas contenido de esa época.

Henry Morgan y Jo Martinez investigando crimen Forever

El problema de la química ausente.-


Si algo tenía Castle —la comparación es inevitable— era esa chispa eléctrica entre Nathan Fillion y Stana Katic. Esa tensión no resuelta que te hacía volver semana tras semana, esperando el momento en que finalmente se besaran o explotaran en una discusión memorable.

En Forever, esa chispa simplemente no existe.

Henry y la detective Jo Martinez (Alana De La Garza) trabajan juntos, se respetan, comparten momentos emotivos... pero nunca termina de encenderse nada. Los guionistas intentan construir una conexión romántica, dejan caer pistas de que ella podría descubrir su secreto, juegan con la idea de una relación imposible entre un inmortal y una mortal. Pero siempre se queda en tibio.

Escena investigación policial Forever serie procedimental

Es frustrante porque ambos actores son competentes. De La Garza aporta calidez y determinación, Henry tiene su elegancia melancólica, pero juntos no generan esa magia que necesitas para que una serie de este tipo funcione a nivel emocional.

La única relación que realmente conmueve es la de Henry con Abe (Judd Hirsch), el anciano al que salvó siendo bebé durante el Holocausto y que ahora, 70 años después, es su mejor amigo, confidente y único vínculo real con la humanidad. Abe es el recordatorio de que incluso un inmortal necesita alguien que lo conozca de verdad, alguien que entienda el peso de cargar con dos siglos de pérdidas acumuladas.

Pero ni siquiera esa relación salva el vacío emocional del resto del reparto.

Henry Morgan y Abe examinando evidencia forense en la morgue - Forever 2014

La cancelación que nadie esperaba (pero todos entendieron).-


La serie arrancó con 8,59 millones de espectadores en el piloto, pero cayó a 6,85 millones en episodios posteriores. Cuando ABC decidió cancelarla tras la primera temporada, los fans se movilizaron: campañas en redes sociales, recogida de firmas, mensajes desesperados pidiendo que otra cadena la rescatara. Ioan Gruffudd publicó un emotivo mensaje de despedida agradeciendo el apoyo, admitiendo que no esperaba la llamada de cancelación.

Pero la realidad es que ABC renovó series de su propio estudio sobre Forever, producida por Warner Bros. En televisión, los números importan, pero la lealtad corporativa importa más. No es justo, pero es el negocio.

¿Fue una injusticia? Quizás, pero también es cierto que Forever nunca terminó de encontrar su identidad. Quería ser demasiadas cosas a la vez y acabó siendo simplemente... correcta. Entretenida. Olvidable.

Henry Morgan Abe y detective Jo Martinez protagonistas Forever

El peso de no atreverse a ir más allá.-


Tal vez, lo más frustrante de Forever es sentir el potencial desperdiciado en cada episodio. La premisa invitaba a explorar temas profundos: la soledad existencial de ser testigo eterno de la historia, el dolor acumulado de ver morir a generaciones enteras de personas que amas, la paradoja de tener todo el tiempo del mundo pero ninguna capacidad real para cambiar el curso de los acontecimientos.

La serie toca esos temas, sí, pero siempre de forma superficial, siempre subordinada al "caso de la semana". Es como si los creadores no confiaran en que la premisa filosófica pudiera sostener la serie por sí sola, así que la envolvieron en el formato más seguro: crimen, morgue, resolución.

Y el caso es que funciona. Te sientas, ves un episodio, disfrutas,  pero al día siguiente ya no recuerdas de qué iba. No te deja con esa sensación de urgencia por ver el siguiente capítulo, no te hace pensar más allá de los cuarenta y pocos minutos que dura cada entrega.

Comparada con series como Predestination —que se atreve a jugar con paradojas temporales hasta dejarte la cabeza hecha un nudo— o 22/11/63 —donde el protagonista también es testigo y participante de la historia—, Forever se queda corta. Le faltó valentía para ir más allá de lo seguro.

Escena de oficina Forever serie ABC cancelada 2015

¿Vale la pena revisitarla en 2026?.-


Depende de lo que busques.

Si quieres una serie ligera, con un protagonista carismático, toques de fantasía y pequeñas lecciones de historia, adelante. Es perfecta para ver sin grandes expectativas. La fotografía es correcta, la dirección competente, la banda sonora cumple. No te va a decepcionar, pero tampoco te va a cambiar la vida.

Pero si buscas algo que te atrape emocionalmente, que explore de verdad qué significa vivir para siempre mientras todos a tu alrededor envejecen y mueren, te vas a quedar a medias. Forever roza la grandeza pero nunca se atreve a abrazarla.

Es una pena. Una verdadera pena. Porque había material para tres temporadas de una serie memorable. En su lugar, tenemos 22 episodios de una serie correcta que nadie recuerda.

Y esa, quizás, es su verdadera maldición: quedarse atrapada para siempre en el limbo de las series que pudieron ser excepcionales pero se conformaron con ser simplemente... pasables.

¿Has visto alguna vez una serie con una premisa fascinante que se conformó con ser solo entretenida? ¿Crees que el formato procedimental mata la profundidad emocional o es justamente lo que hace accesibles las historias complejas?


Valoración #JaviFlim: 6,5


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