
Se juntan varias cosas en esta miniserie de TV de 8 episodios, adaptación de la novela homónima de Stephen King: Especular con los viajes en el tiempo y las posibles paradojas, los años 60, el propio Stephen King y uno de los acontecimientos más relevantes de la historia de la humanidad. En noviembre de 1963 se produjo el asesinato de John F. Kennedy, un evento que cambió el rumbo del mundo tal y como lo conocemos.
Es cierto que las adaptaciones de las novelas de King no siempre han sido buenas. De hecho alguna que otra es muy mala y, por eso, cuando oigo que se va a adaptar una de sus novelas, me disfrazo de escéptico. Lo mismo me pasó con esta, que vi hace tiempo, pero que, como he comentado en otros artículos, voy a ir alternando cosas más antiguas o vistas hace tiempo con cosas vistas más recientemente.
La novela la leí poco después de que la publicaran y me encantó porque soy un friki de la Ciencia Ficción y me fascina debatir sobre los viajes en el tiempo, amén de declararme fan incondicional del Sr. King. Si has leído alguna de las 5 películas de Stephen King que no debes perderte, sabrás que este hombre tiene la capacidad de crear universos que parecen reales incluso cuando son completamente imposibles.
Un Portal en el Armario de un Bar.-
La serie, al igual que la novela, nos hace el siguiente planteamiento: A través de un armario en un bar se puede retroceder en el tiempo hasta 1960, concretamente hasta el 21 de octubre de ese año. El propietario del bar, Al Templeton, se ha propuesto la misión de impedir el asesinato de John F. Kennedy, pero los viajes en el tiempo pasan factura y necesitará la ayuda de Jake Epping, el protagonista de la historia, para llevarla a cabo.

El primer episodio nos pone en antecedentes con la presentación de los personajes relevantes del inicio de la historia que, como irás viendo a través de cada capítulo, está basada en la "historia oficial" de lo que sucedió. Te darás cuenta de que, a veces, tienes que morir para que te hagan caso. La producción es impecable. Detrás están nombres serios como J.J. Abrams, el propio Stephen King como productor ejecutivo, y Bridget Carpenter como showrunner, que ha sabido traducir las más de mil páginas de la novela en ocho episodios coherentes y emocionalmente devastadores.
Vivir en los Años 60.-
La serie transcurre prácticamente toda en los años 60 porque, como has podido deducir, desde octubre de 1960 hasta noviembre de 1963 hay un periodo de tres años que se tiene que vivir en tiempo real y el profesor Jake Epping debe arreglárselas para pasar todo ese tiempo allí.

La serie está magníficamente ambientada, con todo el lujo de detalles que los años 60 brindaron: coches, ropa, actitud de las personas, los prejuicios raciales de la época, la música que sonaba en las radios... Eran otros tiempos, donde la vida era más sencilla aunque, claro, depende de dónde te metas y con quién te metas. Algunas cosas no han cambiado tanto.
Me ha encantado todo el aparataje de sonido disponible en esos años, con micros precarios y magnetofones de todo tipo. Está claro que me fijo en este tipo de detalles ya que tiene que ver con mi trabajo. Resulta que ese tipo de grabaciones son las que llegan 50 o 60 años después para que las recuperemos y digitalicemos y, evidentemente al estar acostumbrado, me gusta fijarme en si la producción está bien o mal hecha y, en esta serie, es perfecta. De hecho hasta la manera de destruir las cintas, que en algún momento puedes ver, es correcta.

Fantasmas que Ayudan.-
También es muy interesante que Al Templeton, el propietario del bar, va ayudando al protagonista mediante flashbacks y voces en off. De esa manera el personaje no pierde la relevancia que tiene a lo largo de toda la serie. Chris Cooper borda el papel de un hombre enfermo, obsesionado con una misión que sabe que no podrá completar, y esa transferencia de responsabilidad a Jake es uno de los motores emocionales más potentes de la historia.
Como he dicho, la serie está muy bien ambientada. Cada episodio te hace olvidar en qué año estás para transportarte a esos magníficos años 60 y te contagia la buena educación y el comportamiento cortés y respetuoso con los demás que entonces se respiraba (al menos en apariencia). Las interpretaciones son buenas con personajes metidos en su papel, lo que hace que todo el argumento sea creíble y la nota, por tanto, sea alta.
James Franco demuestra que es mucho más que el chico de las comedias. Su Jake Epping es vulnerable, decidido, torpe a veces y profundamente humano. Cuando se enamora de Sadie Dunhill (interpretada por Sarah Gadon), no es una subtrama romántica forzada sino el núcleo emocional de toda la serie, porque al final, 22.11.63 no va solo de cambiar la historia. Va de lo que estás dispuesto a sacrificar para hacerlo.

La Flecha del Tiempo y las Reglas que No se Pueden Romper.-
Sobre la serie no hay mucho más que decir desde el punto de vista técnico. Está muy bien hecha, es bastante fiel a la novela, con guiños constantes a ella, es fácil de ver y te engancha desde el principio y, aunque hay cierta previsibilidad en el argumento, estás deseando ver si tienes o no razón con lo siguiente que va a suceder. No en vano hay detrás un magnífico equipo de producción con nombres relevantes.
Es muy interesante el tratamiento que se da a los viajes en el tiempo. Ya sabemos que es Ciencia Ficción, pero hay un montón de teorías al respecto. En la serie se hace mucho hincapié en que "al pasado no le gusta que lo cambien" y se revelará y defenderá contra cualquier intento de cambiarlo. También hay una frase que persigue al protagonista durante todos los episodios: "No deberías estar aquí", muy interesante porque, al igual que en la novela, el pasado se defiende tratando de impedir los cambios y pondrá todas las dificultades posibles para impedirlo.
Esta idea del "pasado empujando" no es solo un recurso narrativo. Es la manera en que la serie explora el concepto del determinismo histórico. Accidentes que no deberían ocurrir, personas que aparecen en el momento equivocado, obstáculos que surgen de la nada... todo conspira para que la línea temporal se mantenga intacta. Y eso genera una tensión constante que va in crescendo hasta el momento clave.

¿Qué Cambiarías del Pasado?.-
Seguro que, como yo, has escuchado de encuestas o estudios que se han realizado en universidades en las que se hace la típica pregunta de "¿si pudieses viajar al pasado, qué cambiarías?". Las respuestas son variopintas, pero siempre ganan las de matar a Hitler o a Mao o a Stalin... Algunas teorías dicen que los eventos son independientes de las personas y que es la situación del momento y el entorno los que propician esos cambios. Por tanto, por ejemplo, la situación de finales de 1939 es la que propició la Segunda Guerra Mundial que hubiese ocurrido igual sin Hitler. No es que lo diga yo, solo constato una teoría.
Así que llegado el caso de poder hacer algo en los 60, impedir la muerte de Kennedy podría ser algo a considerar. Aparentemente tenía toda la pinta de hacer cambios importantes en el mundo pero, a lo mejor, el mundo (o los que lo controlan) no querían ningún cambio. Quién sabe.
Lo que sí parece claro es que viajar atrás en el tiempo no parece factible y, por eso, algunos científicos, aprovechando la teoría del multiverso, se agarran a que, si fuese posible y cambiases el pasado, no volverías al universo de partida sino a uno diferente y, de esa manera, las paradojas no alterarían tu universo original. Es un tema fascinante del que me gusta hablar, pero este es un blog de cine y aquí no toca profundizar demasiado. Si te interesa la ciencia ficción y los viajes temporales como a mí, quizá también disfrutes de Predestination o Los Pasajeros del Tiempo, que exploran estas ideas desde ángulos muy diferentes.

El Precio de Cambiar la Historia.-
Sin entrar en spoilers (porque este blog nunca los tiene), el final de 22.11.63 es devastador. No porque sea malo, sino porque es coherente con todo lo que la serie ha venido diciendo desde el principio. Jake Epping logra su objetivo. Salva a Kennedy. Y descubre que salvar a un hombre no salva al mundo. A veces lo empeora. A veces las cosas ocurren por una razón que no podemos entender.
Y luego está Sadie. La mujer que amó en 1963. La mujer que sacrificó. La mujer que, en el presente alterado, tiene una vida plena sin él. Esa decisión final de Jake, de no volver atrás, de dejarla vivir sin él para que ella sea feliz, es el verdadero corazón de la serie. Porque al final, el amor no es posesión. Es sacrificio.
Creo que ya me he extendido bastante, pero con tiempo para reflexionar, ¿tú qué cambiarías del pasado si pudieses? Yo tengo algunas respuestas, pero no te voy a dar pistas. Creo que es importante que cada uno lo piense por sí mismo y llegue a sus propias conclusiones.

Conclusión.-
La conclusión es que veas la serie. Te va a gustar (aunque más te gustará leer la novela). Está muy bien hecha, bien ambientada, te enamorarás de los personajes y te introducirás en la trama y, si quieres, dejo la puerta abierta para que hablemos de los viajes en el tiempo y lo que haríamos si pudiésemos.
Es una serie que no se limita a ser un thriller histórico con viajes temporales. Es una reflexión sobre las consecuencias de nuestras decisiones, sobre el peso del tiempo, sobre lo que estamos dispuestos a perder para conseguir lo que creemos correcto. Y sobre todo, es una historia de amor imposible que te romperá el corazón de la manera más hermosa posible.
¿Y tú? Si pudieses viajar al pasado y cambiar un solo evento histórico, ¿cuál sería? ¿Y estarías dispuesto a pagar el precio de ese cambio, aunque significara perder todo lo que amas en el presente?
Valoración #JaviFlim: 7,5

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