
¡Qué ilusión me hizo ver el anuncio! Después de 13 años, FOX resucitaba la serie que marcó una generación entera de conspiranóicos. Los mismos Mulder y Scully, los mismos misterios, la misma promesa de verdades ocultas. Pero lo que llegó fue algo muy diferente... y muy preocupante.
Esta décima temporada no es solo una secuela; es una declaración de intenciones que va mucho más allá del entretenimiento. Chris Carter ha decidido actualizar su narrativa conspiranoica para adaptarla a los tiempos actuales, y el resultado es una mezcla perturbadora entre nostalgia y adoctrinamiento sutil.