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jueves, 15 de enero de 2026

Star Trek: Renegades - Cuando el Amor a la Saga no basta para ocultar un Naufragio

Póster promocional de Star Trek Renegades con efectos visuales de planetas y teletransporte

El Piloto que Nunca Despegó.-


Hay algo particularmente doloroso en ver cómo algo que amas se desangra delante de ti. Como trekkie desde niño —y cuando digo "desde niño" me refiero a esa época en que todavía creía que la humanidad podría aspirar a algo más que likes y trending topics— he aprendido a perdonar muchas cosas. He tolerado efectos especiales cutres de los 60, he aguantado episodios flojos en todas las series, he sobrevivido incluso a las películas de J.J. Abrams. Pero Star Trek: Renegades es otra categoría de decepción.

Esto no es simplemente una película mala, es el cadáver de una serie que nunca existió, un piloto rechazado por CBS que ni siquiera llegó a tener distribución oficial en España (que yo sepa). Y eso ya te dice todo lo que necesitas saber sobre su destino.

La historia es conocida pero merece ser contada: un grupo de fans consiguió recaudar 375.000 dólares mediante crowdfunding para crear lo que pretendía ser el episodio piloto de una nueva serie de Star Trek. Lo presentaron a CBS como especulación. CBS lo rechazó sin contemplaciones. Querían hacer 12 episodios anuales como webserie, pero en 2016 las nuevas directrices restrictivas de CBS y Paramount —consecuencia del desastre legal del caso Axanar— hicieron imposible continuar. Tuvieron que eliminar todos los elementos de Star Trek y renombrarla simplemente "Renegades" para poder seguir adelante. Pero a esas alturas, ¿a quién le importaba ya una serie sin Star Trek en el nombre?


La Escena que lo Dice Todo (y que sobra).-


La película, muy al principio, nos muestra una escena lésbica entre Shree (una Andoriana) y T'Leah (una Romulana). A ver, que lo he comentado en innumerables ocasiones, no tengo nada en contra de la homosexualidad en general y menos en Star Trek —de hecho, la saga ha sido pionera en diversidad desde sus inicios con Kirk y Uhura en 1968—. El problema es que esta escena no aporta absolutamente nada al personaje, a la trama, ni a la narrativa. Es puro fanservice gratuito, diseñado para captar atención de la forma más burda posible.

¿Querían un personaje fuerte y masculino? Perfecto, pongan a un hombre. ¿Querían explorar una relación lésbica con profundidad psicológica? Magnífico, dedíquenle tiempo y desarrollo. Pero esto no es ni una cosa ni la otra. Es una escena sexualizada que intenta vender un producto con cuotas absurdas cuando Star Trek ya es, por definición, la franquicia más multicultural del universo. Tenemos mogollón de especies alienígenas colaborando y luchando entre ellas. ¿Para qué meter esto de forma tan forzada y superficial?

Y aquí viene lo que me toca los cojones de verdad: Star Trek siempre ha sido inclusivo de forma orgánica, natural, sin necesidad de subrayar tres veces "mira, aquí hay diversidad". Cuando pusieron a una mujer negra como oficial en 1966, cuando mostraron el primer beso interracial en televisión americana, cuando incluyeron personajes de todas las etnias trabajando como iguales, no lo hicieron con aspavientos. Lo normalizaron. Eso es revolución. Esto otro es marketing barato disfrazado de progresismo.

Tripulante femenina del equipo Renegades en Star Trek apuntando con phaser en escena de acción

El Problema del Presupuesto (y de todo lo demás).-


375.000 dólares suena a mucho dinero hasta que lo comparas con los 2 millones que costó el piloto web de Battlestar Galactica: Blood and Chrome, o los 190 millones de Star Trek: Into Darkness. Con ese presupuesto ridículo consiguieron exactamente lo que se esperaba: una producción mediocre que cumple, pero poco más.

Los efectos especiales oscilan entre "sorprendentemente decentes" y "videojuego de PlayStation 2". Las naves espaciales en algunas tomas lucen espectaculares; en otras, parecen sacadas de un mod de Minecraft. El sonido es malo. Y los decorados... bueno, digamos que el uso constante de primeros planos no es una elección estética, sino una estrategia desesperada para ocultar sets vacíos.

Pero el verdadero problema no es el dinero. El verdadero problema es el guion.

Naves espaciales estilo Star Trek en órbita lunar - Efectos especiales de Renegades

Diálogos que intentan sonar dramáticos, profundos o rudos, y que terminan siendo involuntariamente cómicos o, al menos, vacíos. Personajes que aparecen, desaparecen, y vuelven a aparecer sin explicación alguna, como si el guionista hubiera olvidado que los había dejado en el plano anterior. Combates cuerpo a cuerpo que parecen coreografiados por alguien que aprendió artes marciales viendo Power Rangers. Desarrollo de personajes aburrido e inconsistente.

Y luego está el poema. Un mensaje profundo disfrazado de poema con flashbacks que aparece de la nada y que no sirve absolutamente para nada.

El Almirante Chekov y el Problema de la Cronología.-


Walter Koenig aparece como el Almirante Chekov, supuestamente con 143 años (lo dice él mismo: solo tengo 143). Aquí viene otro de los problemas que me "suribellan" como purista trekkie que soy: siguiendo la cronología real de la saga, Chekov tendría más de 250 años en este punto temporal. Más de 250.

Walter Koenig como Almirante Chekov en Star Trek Renegades con gesto pensativo

No puedes simplemente meter personajes carismáticos de la Serie Original sin respetar la continuidad. No funciona así. La nostalgia no es una excusa para la pereza creativa. De hecho, es precisamente lo contrario: si vas a traer de vuelta a personajes icónicos, más te vale hacerlo bien o no hacerlo en absoluto.

Tim Russ como Tuvok apenas dice nada durante toda la película. Podría haber sido perfectamente el amigo imaginario de Chekov que solo asiente y declara obviedades. Robert Picardo aparece como el Doctor Zimmerman holográfico, lo cual provocó aplausos en algunas proyecciones para fans porque... bueno, porque es Robert Picardo y porque los fans agradecidos somos así de patéticos a veces. Pero su aparición no salva nada.

La Filosofía Perdida de Star Trek.-


El verdadero pecado de Renegades: traiciona la esencia de Star Trek.

La franquicia siempre ha tratado sobre exploración, sobre resolver conflictos mediante el diálogo y la inteligencia, sobre aspirar a ser mejores de lo que somos. Sí, ha habido batallas. Sí, ha habido acción. Pero nunca ha sido el objetivo principal. Star Trek: En la Oscuridad ya cometió ese error al priorizar el espectáculo sobre la sustancia, y aquí volvemos a caer en la misma trampa.

Renegades intenta vendernos una tripulación de renegados, marginados y criminales trabajando fuera de la ley para la Flota Estelar. Es el típico concepto de "equipo disfuncional" que lleva siendo tendencia en la ciencia ficción desde Firefly, Farscape, Battlestar Galactica y compañía. Y funciona en esas series porque están construidas desde el principio con esa premisa.

Escena de acción de Star Trek Renegades con personajes alienígenas en combate con efectos visuales futuristas

Pero en Star Trek duele porque Star Trek siempre ha sido diferente. Siempre ha mostrado a la gente buena, a los que no están movidos por el sexo, la codicia o el poder. A los que resuelven problemas con ética y moral, no solo con puños y explosiones. Y cuando introduces una tripulación de descarriados que se pasan media película a punto de matarse entre ellos, estás destruyendo precisamente lo que hace especial a Star Trek.

Hay un personaje bajoriano que quiere matar a su compañero cardassiano. Hay una capitana de la USS Archer que dispara primero y pregunta después, completamente ajena al espíritu de La Federación. Y está Lexxa Singh, la hija de Khan, interpretada por Adrienne Wilkinson, que intenta ser una heroína astuta pero es humillada por hombres-simio que viven en cuevas y que amablemente le explican sus planes malvados como si estuvieran en una parodia de James Bond.

¿Por Qué Duele Tanto?.-


Porque somos Trekkies. Y los Trekkies somos una especie rara de masoquistas que seguimos creyendo, contra toda lógica y evidencia, que la próxima entrega será la buena. Que la próxima serie recuperará la esencia. Que alguien, en algún lugar, entiende lo que hizo grande a esta franquicia.

Adrienne Wilkinson sentada en silla de mando de nave espacial en Star Trek Renegades

Veo Renegades y veo el esfuerzo. Veo a gente que puso su corazón en esto, que recaudó dinero convenciendo a otros fans, que consiguió traer de vuelta a actores veteranos, que pasó dos semanas rodando con un presupuesto paupérrimo y parte de mí quiere ser indulgente, quiere perdonar los fallos, quiere celebrar que al menos lo intentaron.

Pero la otra parte —la parte que me hizo trekkie, la parte que se enamoró de una visión de futuro donde la humanidad había superado sus mezquindades— esa parte se niega a conformarse con las migajas.

Porque si algo nos enseñó Star Trek es que debemos aspirar a más. Siempre a más.

El Veredicto de un Fan Herido.-


Star Trek: Renegades es un fracaso en todos los niveles que importan: Técnicamente mediocre, narrativamente inconsistente, y filosóficamente vacía. Es un piloto que fue rechazado con razón, una serie que nunca existió, y una lección sobre cómo el amor a una franquicia no es suficiente para crear algo digno de ella.

Hay algunos efectos especiales decentes. Hay momentos en que recuerdas por qué amas este universo. Pero son destellos fugaces en un océano de mediocridad.

Walter Koenig y Adrienne Wilkinson posando juntos en el set de Star Trek Renegades

Sin embargo, la vi completa. Porque soy trekkie. Porque tengo esa estúpida esperanza de que, en algún momento, algo mágico sucederá y todo cobrará sentido. Porque como con M3GAN y la tecnología, a veces nuestra dependencia emocional de las cosas que amamos nos ciega ante sus defectos más evidentes.

No la recomiendo. Ni siquiera a los fans acérrimos, pero sé que algunos la verán de todas formas. Sé que algunos, como yo, necesitan ver con sus propios ojos el naufragio.

Solo les pido una cosa: que después de verla, recuerden lo que Star Trek debería ser. Y que la próxima vez que alguien intente hacer algo así, exijan más. Mucho más.

¿Y tú? ¿Has visto Renegades? ¿Eres de los que perdonan todo a Star Trek o de los que exigen que la franquicia esté a la altura de su legado? ¿Hasta dónde llega tu amor por una saga antes de decir "basta"?


Valoración #JaviFlim: 5,0


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