Cuando uno habla de series de TV inglesas ya sabe que van a tirar de manual y vas a ver una producción exquisita, cuidando todos los detalles. The Enfield Hauting no es la excepción. La ambientación, el vestuario, los complementos (cámaras de fotos, magnetófonos o cámaras de cine) y las caracterizaciones de los personajes son excelentes, por no hablar de la fotografía y la realización. Quedas transportado, sin lugar a dudas, a 1977.
