
Hay películas que no piden permiso para entretenerte. No avisan, no justifican nada, no pretenden ser lo que no son. Slither es exactamente eso: una comedia de terror de serie B con gusanos alienígenas, gore sin disculpas y dos protagonistas que convierten lo absurdo en algo genuinamente disfrutable. Si eres de los que de vez en cuando necesitan apagar el cerebro y simplemente pasárselo bien, aquí tienes tu película del viernes por la noche.