
Hay películas que no piden permiso para entretenerte. No avisan, no justifican nada, no pretenden ser lo que no son. Slither es exactamente eso: una comedia de terror de serie B con gusanos alienígenas, gore sin disculpas y dos protagonistas que convierten lo absurdo en algo genuinamente disfrutable. Si eres de los que de vez en cuando necesitan apagar el cerebro y simplemente pasárselo bien, aquí tienes tu película del viernes por la noche.
Un meteorito, un pueblo tranquilo y el hambre más antigua del universo.-
El punto de partida no podría ser más clásico: un meteorito cae en un pequeño pueblo de Estados Unidos y, poco después, algunos vecinos empiezan a comportarse de manera extraña. Muy extraña. El sheriff Bill Pardy y sus hombres, junto a Starla, la esposa del primer infectado, descubren que algo viene del espacio, algo más viejo que la historia misma, y que tiene un único objetivo: absorber y devorar toda forma de vida en la Tierra. Los cuerpos poseídos tienen un hambre que no tiene límite, y los gusanos que se te meten por la boca son solo el principio.
El guion no necesita desarrollarse demasiado porque tampoco lo pretende. Funciona como lo que es: un vehículo para la diversión, el susto ocasional y bastante casquería controlada.
Nathan Fillion y Elizabeth Banks: la pareja que salva el pueblo (y la película).-
Una de las razones por las que Slither funciona mejor de lo esperado es el reparto. Nathan Fillion, el bueno de Castle, tiene ese don para tomarse en serio personajes que no se lo merecen en absoluto, y aquí lo aprovecha al máximo. Elizabeth Banks aporta presencia y credibilidad a una situación que no tiene ninguna. Juntos generan una química que eleva considerablemente el conjunto. Sin ellos dos, la película sería considerablemente más anónima.

Serie B con algo más dentro.-
No tenía ninguna expectativa con esta película. Sabía perfectamente lo que iba a encontrar y estaba dispuesto a aceptarlo. Lo que no esperaba es que Slither tuviera el cuidado suficiente como para equilibrar bien el humor y el terror sin que ninguno de los dos se rompa. La dirección se esmera en crear momentos de tensión real dentro de la comedia, la banda sonora acompaña en cada situación y la casquería está medida: la suficiente para satisfacer a los amantes del género, sin pasarse de rosca hasta convertirlo en parodia.
Los efectos especiales tienen más de los 70 que del siglo XXI, los diálogos no aspiran a la literatura y la puesta en escena no va a ganar ningún premio. Pero hay algo en esta película que me hizo darle una nota por encima de lo que yo mismo esperaba cuando empecé a verla.

El espíritu ochentera que no muere.-
Slither consigue algo que no es fácil: capturar el espíritu de esas películas de los 80 que llenaban las pantallas sin demasiado sentido ni ambición y que, sin embargo, hacían pasar muy buenos ratos al espectador. Es el mismo territorio que ya exploramos en la recopilación de 10 películas de terror de los 80, donde Re-animator o The Blob demostraron que el cine de género sin pretensiones puede ser enormemente satisfactorio. Slither bebe directamente de esa fuente y en 2006 lo hace con plena conciencia de lo que está haciendo.
Si el absurdo llevado al límite también te divierte, en Sharknado 4 encontrarás una prima hermana bastante más desatada que comparte ese mismo espíritu de no tomarse nada en serio y pasárselo en grande con ello.

No es una película para ver más de una vez, de hecho no la he guardado. Pero si tienes la oportunidad de disfrutarla sin exigirle lo que no puede darte, te hará pasar un buen rato. Un buen rato con gusanos, con zombis hambrientos y con un organismo alienígena dispuesto a comerse el mundo. Podría ser peor.
¿Eres fan del cine de terror de serie B y tienes alguna joya olvidada de los 80 o los 2000 que merezca una segunda oportunidad? Cuéntamelo en los comentarios, que entre todos podemos construir una lista interesante.
Valoración #JaviFlim: 5,0

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