
El desperdicio más frustrante del cine familiar británico.-
Jon Wright regresa tras el éxito de Grabbers, aquella comedia gamberra de alienígenas pulpiformes alérgicos al alcohol que conquistó Irlanda. Pero esta vez cambia el humor por la seriedad. Robots: La Invasión nos presenta una Tierra distópica dominada por robots del espacio que mantienen a la humanidad esclavizada mediante implantes electrónicos. El toque de queda es permanente. La libertad, un recuerdo. Y un grupo de adolescentes descubrirá que los dominadores no son tan invencibles como parecen.
El planteamiento promete. La ejecución decepciona.
