
Llegué a La Caza de casualidad, como llegan las mejores cosas. Estaba terminando de volver a ver un episodio de Expediente X (que tengo pendiente comentar en este blog, porque para mía se lo merece y será largo, aunque te he dejado un enlace a otra serie íntimamente vinculada) y me pregunté qué había hecho Gillian Anderson últimamente. Busqué su filmografía, leí el argumento de esta serie y me enganchó antes de empezar a verla. A veces el instinto funciona mejor que cualquier recomendación.
![]() |
| Los protagonistas de la serie |
La BBC y ese sello de calidad que no falla.-
El primer aviso que te da La Caza es su productora: la BBC Two. Y eso, para quien conoce la cadena, ya es una garantía. La BBC tiene un manual de estilo propio que combina rigor narrativo con una creatividad que pocas televisiones del mundo pueden igualar. El resultado, casi siempre, es una producción exquisita en todos sus aspectos, y esta serie no es la excepción.
La premisa, sobre el papel, no parece nueva: un psicópata asesino en serie investigado por una detective fría y brillante. Pero la ejecución es lo que lo cambia todo. Aquí no hay persecuciones frenéticas ni golpes de efecto baratos. Hay psicología, hay atmósfera, hay una tensión que se construye despacio y que no te suelta.
Belfast como personaje.-
Toda la trama se desarrolla en Belfast, y eso no es un detalle menor. La ciudad no es solo un escenario, es un estado de ánimo. Sus calles, sus barrios, sus paisajes, sus gentes y las marcadas diferencias que todavía existen entre irlandeses e ingleses impregnan la serie de una capa de conflicto latente que añade profundidad a todo lo que ocurre. No hace falta que el guion lo explique, se respira.
La fotografía y la producción están al nivel que exige ese entorno. Hay planos de Belfast que tienen una belleza extraña, casi perturbadora, que encaja perfectamente con el tono de la serie.
_04_retratos_dibujados.jpg)
Retrato Dibujado de Gillian Anderson
Él y ella: dos depredadores distintos.-
Los personajes son la columna vertebral de La Caza, y están construidos con una precisión que hace que cada escena tenga peso.
Paul Spector (Jamie Dornan, sí, el de las Cincuenta Sombras de Grey, pero aquí haciendo algo completamente diferente) es padre cariñoso, sensible, discreto, culto, atlético, seductor... y más malo que la quina. Esa contradicción entre la fachada impecable y el interior enfermo es lo que hace que el personaje resulte tan inquietante, porque no es un monstruo que se vea venir. Es alguien que podría ser tu vecino.
Stella Gibson (Gillian Anderson, siempre nuestra querida agente Scully) es su contrapunto perfecto. Fría, misteriosa, inteligente, viciosa en su propio sentido, implacable. El guion nos adentra en los planos personales de ambos, haciendo partícipe de la admiración oculta que ella siente por él y de las motivaciones enfermizas en las que él vive. Esa dualidad, esa tensión entre cazadora y presa que no siempre está clara, es lo que convierte la serie en algo más que un thriller de crimen.
Quiero destacar también a Aisling Franciosi en el papel de la adolescente deslumbrada, con una sexualidad abierta, desvergonzada y desequilibrada, que acaba siendo parte fundamental de la trama principal. Un personaje secundario que se queda grabado.
Ritmo pausado, impacto profundo.-
La Caza no es una serie trepidante. No va a darte un golpe de efecto por episodio ni te va a mantener al borde del sofá con persecuciones. Lo que hace es algo más difícil: meterte dentro de la cabeza de sus personajes. Intercala momentos de tensión intensa con otros más pausados que te permiten profundizar en sus almas, en sus contradicciones, en todo lo que no dicen pero que se entiende.
Si el thriller psicológico de construcción lenta te apasiona, en El Mentalista encontrarás un territorio parecido, aunque desde un enfoque más americano y menos oscuro. La Caza es más densa, más británica, más incómoda. Y eso, en este género, es un elogio.
![]() |
| Espectacular Gillian Anderson en "La Caza" |
El final que no era final.-
Estaba casi seguro de que el último episodio de la segunda temporada, con sus 90 minutos de duración, estaba pensado como cierre definitivo de la serie. Todo apuntaba a ello, pero con un giro inesperado nos dejan las puertas abiertas a una tercera temporada. Esta serie merece más tiempo.
Es para verla, guardarla y volver a verla cuando ya sabes lo que va a pasar, porque entonces descubres todos los detalles que la primera vez se te escaparon.
¿La has visto? ¿Qué te pareció la relación entre Stella y Spector? Me interesa saber si sentiste lo mismo que yo.
Valoración #JaviFlim: 8,0



No hay comentarios:
Publicar un comentario