
¿Tiburones y Halle Berry? ¿Cómo podría salir mal?
Pues resulta que Mr. Stockwell se lo ha "currao" a tope para que le salga mala de cojones. Un viejo amigo y un servidor nos tragamos casi dos horas de fotos de tiburones y mar rizada sin sentido. Ni la maciza de la Berry lo salva, y eso que lo intentó con toda la convicción que le permitió un guion escrito aparentemente durante un crucero aburrido.
El director de las chicas en bikini y el mar.-
Hay directores que tienen una obsesión y John Stockwell tiene la suya: mujeres guapas, traje de neopreno o bikini, y mucha agua. Kate Bosworth en Blue Crush, Jessica Alba en Into the Blue y ahora Halle Berry en Marea Letal. El patrón es tan evidente que resulta casi admirable en su falta de disimulo. El problema es que con cada película acuática la cosa empeora, y esta es la que toca fondo, nunca mejor dicho.
La película llegó directamente a VOD en marzo de 2012 porque los pases de prueba previos fueron tan desastrosos que nadie se atrevió a estrenarla en cines. Con un presupuesto de 25 millones de dólares que no se ven por ningún lado, Marea Letal logró el hito de alcanzar el 0% en Rotten Tomatoes. Cero. Ningún crítico profesional encontró un solo motivo para recomendarla. Eso, en términos estadísticos, es casi más difícil de conseguir que una obra maestra.

El argumento, que lo hay.-
Kate (Halle Berry) es monitora de buceo en Sudáfrica. Nueve años antes tuvo un encontronazo desagradable con un gran tiburón blanco que le dejó cierto trauma comprensible. La película arranca con esa escena y promete algo. Luego llega el noventa por ciento restante.
Un tipo con dinero quiere nadar con tiburones sin jaula protectora, lo que es una idea tan buena como hacer senderismo en un campo de minas. Kate necesita la pasta. El marido estrangulado (Olivier Martínez, que aceptó esto porque se enamoró de Berry en el rodaje, lo que lo explica todo) la convence. Y a partir de ahí, una sucesión de conversaciones tediosas, planos de tiburones nadando en paz y una relación sentimental que hace que un culebrón de sobremesa parezca de Bergman.
Los tiburones, hay que decirlo, están estupendos. Son los únicos que salen bien parados de este asunto.

Lo que salva los muebles, que tampoco es tanto.-
La fotografía submarina tiene momentos genuinamente bonitos. Sudáfrica es un escenario precioso y la cámara lo sabe. Si quitaras el guion, los actores y la banda sonora, tendrías un documental de naturaleza bastante decente. El problema es que no puedes quitar esas cosas sin que deje de ser una película.
El bonus inesperado para quien la vea en versión original: cuatro acentos distintos de inglés compitiendo en el mismo barco. Americano, francés, británico y sudafricano. Para entrenar el oído, inmejorable. Para todo lo demás, una prueba más de que esto se rodó con más ganas de estar en Sudáfrica que de hacer una buena película.

Halle Berry y el Oscar que se fue a nadar.-
Hay actores que ganan el Oscar y no vuelven a estar a esa altura nunca. Berry lo ganó en 2002 por Monster's Ball con una actuación que te dejaba sin palabras. Una década después estaba en esto. La Berry de Marea Letal parece que graba un anuncio de cremas solares mientras alguien le lee el guion al oído. No hay convicción, no hay emoción, no hay nada que sugiera que esta mujer tiene una estatuilla dorada en alguna estantería de su casa.
Para quien quiera ver tiburones de verdad, bien filmados y con algo que decir, Tiburón de Spielberg sigue siendo más cuarenta años después el referente absoluto del género. Lo que hace Spielberg con la tensión y sin casi mostrar al animal en pantalla es lo opuesto exacto de lo que hace Stockwell mostrándotelo durante hora y media sin que pase nada.

Conclusión: el mar devuelve lo que no quiere.-
Marea Letal es de esas películas que te hacen valorar tu tiempo libre. No es mala de manera divertida, que eso al menos tiene su gracia, como un Sharknado que sabe lo que es y lo abraza con orgullo. Esta es mala de manera aburrida, que es el peor tipo de mala que existe. Dos horas que pasan lentas, un guion que no va a ningún lado y una ganadora del Oscar que merece mucho mejor material que este.
Lo único que aprendí es que los tiburones blancos de False Bay, Sudáfrica, son animales extraordinarios que no merecían ser el decorado de esta función.
¿Has visto alguna película tan mala que te hayas quedado hasta el final solo por ver hasta dónde llegaba el desastre? Cuéntamelo en los comentarios, que esto necesita terapia colectiva.
Valoración #JaviFlim: 2,5

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