Así, a bote pronto, no recuerdo una película en la que un solo tío liquide a tanta gente (igual tiene más que Rambo III). Así de duro es Keanu Reeves en esta reciente película de acción (2014), recuperándose de sus fracasos anteriores. Tampoco recuerdo, así de repente, otra película de la calidad de esta, a la que el mercado de la distribución española haya sacrificado, sin estrenarla en salas, sin sacarla al mercado doméstico y lanzándola directamente al mercado de la televisión (por lo visto se programó en Cuatro, aunque yo no la he visto en la tele ni, anunciada en ninguna parte).