
El Piloto que Nunca Despegó.-
Hay algo particularmente doloroso en ver cómo algo que amas se desangra delante de ti. Como trekkie desde niño —y cuando digo "desde niño" me refiero a esa época en que todavía creía que la humanidad podría aspirar a algo más que likes y trending topics— he aprendido a perdonar muchas cosas. He tolerado efectos especiales cutres de los 60, he aguantado episodios flojos en todas las series, he sobrevivido incluso a las películas de J.J. Abrams. Pero Star Trek: Renegades es otra categoría de decepción.





