
A veces uno se castiga solo. No hay otra explicación. Sabía perfectamente lo que me podía encontrar, tenía todas las señales de alarma encendidas y aun así me senté a verla hasta el final. Así soy yo. Arachnid (2001) es, con toda la honestidad del mundo, de lo peor que he visto en mucho tiempo, pero como siempre digo: de lo malo también se aprende. Lo que aprendes aquí es a reconocer una mala película antes de que empiece.
La premisa: cuando el guion no tiene ni pies ni cabeza.-
Un grupo de indígenas de una isla en el sur del Pacífico está muriendo de manera inexplicable. Un equipo de científicos decide ir a investigar, sin conocer el idioma local y sin molestarse en buscar a nadie que traduzca. Al grupo se añaden un entomólogo que ha escrito un libro, una especie de soldado de alquiler con su comando de marines aguerridos y, para completar el cuadro, una piloto que hace las veces de explosiva protagonista femenina, imitación barata de Lara Croft, con un secreto que cualquiera adivina en los primeros diez minutos.
El resultado es exactamente lo que imaginas: una película de terror de serie B con arañas gigantes de origen extraterrestre que acechan en la jungla. Hasta aquí, el concepto tiene cierto potencial cutre que podría haberse disfrutado. El problema es la ejecución.
Una producción amateur en todos sus aspectos.-
Empecé a verla en versión original porque así suelen ganar las películas, pero a mitad de camino cambié al español porque ya no aguantaba más lo cutre que era todo. Y eso que el español no mejora nada, solo lo hace más familiar.
Los efectos especiales no tienen nada de especiales. La banda sonora es de la Señorita Pepis. La dirección abusa de planos fijos en escenas que se hacen eternas y no aportan absolutamente nada. Los diálogos no tienen ni pies ni cabeza. Da la sensación de estar viendo una producción amateur en todos sus aspectos, lo que resulta especialmente difícil de sostener cuando la película dura hora y media que se hace larga de verdad.
Si el terror de serie B con presupuesto ajustado pero al menos con ganas te interesa, en RoboCroc encontrarás algo igualmente absurdo pero con bastante más sentido del humor y menos pretensiones. Si lo que buscas es el terror de criatura en entorno selvático con algo de sustancia, Babadook está en las antípodas de calidad, pero compartiendo género.

¿Tiene algo rescatable?.-
Con esfuerzo, sí. Los actores se lo curran dentro de lo que el guion les permite, lo que resulta casi enternecedor. Hay un punto de ingenuidad en toda la producción que hace que acabes con una sonrisa involuntaria, más de incredulidad que de diversión. Y en eso reside el único mérito real de Arachnid: es tan mala que en algún momento deja de molestar y empieza a resultar casi entrañable.
Casi.
No te pierdes nada si la dejas pasar de largo. Yo es que soy masoquista.
¿Tú también tienes esa tendencia a ver películas malas hasta el final por pura cabezonería? Cuéntamelo en los comentarios, que me alegra saber que no soy el único.
Valoración #JaviFlim: 2,5

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