
Un Thriller que Tropieza con sus Propios Pies.-
Mediocre telefilm de suspense con situaciones manidas ya muy vistas. Sara (Michelle Monaghan), una fotorreportera que perdió la vista en Afganistán, debe sobrevivir cuando dos criminales irrumpen en su ático buscando diamantes robados. El planteamiento recuerda a Sola en la Oscuridad, pero sin la tensión ni la maestría de aquel clásico.
Cuando Pierdes lo que Define Tu Vida.-
Como fotógrafo, hay algo particularmente doloroso en la premisa: una profesional de la imagen que pierde la capacidad de ver. Tu vida se construye capturando luz, componiendo encuadres, entendiendo el mundo a través del visor. Y de repente, nada. La película tiene en sus manos un drama humano profundo, pero lo desperdicia completamente en favor de un thriller genérico.
No vemos el proceso de duelo real. No hay exploración del vacío que deja la pérdida de tu profesión, de tu forma de entender la realidad. Los flashbacks son mecánicos y superficiales. Sara es una fotógrafa ciega solo cuando el guion necesita que sea vulnerable, pero la complejidad emocional de esa pérdida brilla por su ausencia.
Las Actuaciones Salvan lo Salvable.-
Lo único destacable son las interpretaciones. Michelle Monaghan hace un trabajo convincente interpretando a una persona ciega. Su mirada perdida, sus movimientos cautelosos por el espacio, su dependencia del oído... los aspectos físicos funcionan. No es culpa suya que el guion no le dé el material emocional que el personaje necesitaba.
Michael Keaton, en el papel del villano refinado Hollander, mantiene su magnetismo habitual. Después de verlo brillar en Birdman —una de mis películas favoritas—, da pena verlo aquí en un papel tan de pandereta. Su presencia sigue siendo magnética, pero el personaje es una sombra de lo que podría haber sido con mejor escritura.

Inconsistencias que Rompen la Credibilidad.-
El guion presenta a Sara como una mujer frágil que tiene miedo hasta de ducharse sola, pero cuando la trama lo necesita, se transforma en superheroína con más recursos que MacGyver y más poderes que Peter Parker. Los dos matones, por su parte, son tan torpes que se tropiezan hasta cuando estornudan.
Esta inconsistencia no es solo narrativa, es insultante. O bien construyes un personaje creíblemente vulnerable que debe superar sus límites, o bien creas una superviviente con recursos reales. Pero no puedes saltar de uno a otro según te convenga para alargar la trama.
La película incorpora flashbacks vacíos de la guerra y escenas de relleno evidentes. Se nota que tuvieron que estirar el metraje para alcanzar los 86 minutos, y aún así se hace largo.

Previsible y Sin Emoción.-
El problema fundamental es que no logra en ningún momento hacerte participar de la trama. No hay verdadero suspense, no hay sorpresas, no hay momentos que te hagan contener la respiración. Todo es predecible y formulaico.
No es que sea una película terrible que no se pueda ver, pero tampoco aporta nada nuevo al género. Si te la pierdes, no pasa absolutamente nada. Los actores lo intentan con profesionalidad, pero el guion los lastra desde el primer minuto.
¿Has visto algún thriller con protagonista ciego que realmente te haya atrapado? ¿O crees que este subgénero ya lo dio todo con los clásicos? Comparte tu opinión en los comentarios.
Valoración #JaviFlim: 4,0

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